
Recorre la novela los últimos cuarenta años de la historia de Afganistán a través de Amir, un muchacho de la privilegiada etnia pastún. Describe su infancia en la que la felicidad consistirá en volar cometas y la angustia en sus celos hacia su criado y amigo Hassam. El adolescente narra la huida de unos pocos a Estados Unidos tras la invasión rusa, el largo exilio en los años de guerras civiles y del régimen talibán. Amir ha podido escapar del horror de las guerras pero no de los remordimientos de su doloroso secreto. Podrá redimirse con la vuelta a su paraíso de la infancia y, a través de otro niño que sufre, alcanzar el perdón.
Khaled Hosseini, con una prosa llena de reminiscencias de su idioma natal y de un profundo respeto hacia las costumbres de su patria, nos lleva por la desconocida historia de este país lleno de heridas todavía sin curar.