Que lerán tan atentamente os do club de lectura do primeiro ciclo? Ángela e Carla semellan estar moi concentradas, non si? Pois aí vos vai o que intentan desensarillar: o "Peoma" de Raúl Vacas. O que? O "Peoma", si. Non cometín ningún erro na escrita. Xogade a alterar as letras e daredes co resultado (tic-toc, tic-toc) "Poema", claro que si. E quen é ese Raúl das vacas? Nooon. Raúl das vacas, non. Que parece que tedes catro anos. Raúl Vacas, o poeta, o autor das obras que están a ler nos dous clubs de lectura xuvenís: Consumir preferentemente e Esto y ESO. E de seguro que Teresa, Jose Antonio Laura e Iolanda tamén vos falaron del e lestes poemas seus nas clases. Ai, si! O do poema en forma de sms!, e o da quiniela!Siiii. E o desa posdata que tanto vos gustou. E o do carteiro atarefado que mesturou as cartas do concelleiro e da señorita Irma... E o autor dos versos que xa voan pola rede como declaracións de amor. Coido que Bela xa descifrou o Peoma e de seguro que Eli non tarda en facelo. E vós, xogades a Julieta e Romeo?
Aquí vos deixo o "Poema" de Lucía Loureiro de 1ºB.
"Poema" Las penas nos salpican sus semillas y rozan los embalses de los ojos. El frío del recuerdo y sus rastrojos empapan la nostalgia de cerillas. La noche ha desatado las hebillas de todos los atléticos enojos y un tráfico de llantos casi rojos discurre por el sol de las mejillas. Atrás quedan las dudas y el amor, atrás las mariposas del deseo, atrás quedan el humo y el dolor y todo el carnaval de mi recreo. Las penas nos salpican su calor, ¿Jugamos a Julieta y Romeo? Gozade coa poesía
El decálogo imprescindible: los derechos del lector
1. El derecho a no leer. La libertad de escribir no debe ir acompañada del deber de leer. Se evitará considerar a priori a cualquier individuo que no lee, un bruto potencial o un cretino contumaz.
2. El derecho a saltarse las páginas. Uno puede saltarse perfectamente los párrafos, páginas o partes del libro que no le interesan.
3. El derecho a no terminar un libro. Hay 36.000 motivos para abandonar una novela antes del final: la historia no interesa, sensación de haberla leído antes, no gusta el tema... ¿Un libro se nos cae de la mano? Que se caiga.
4. El derecho a releer. Se puede releer simplemente por el placer de la repetición, la alegría del reencuentro.
5. El derecho a leer cualquier cosa. Se pueden leer malas novelas. A cierta edad pueden estimular el saludable vicio de la lectura.
6. El derecho al bovarismo. La satisfacción inmediata y exclusiva de las sensaciones. No porque una joven coleccione novelas rosas acabará tragándose una cuchara de arsénico.
7. El derecho a leer en cualquier lugar. Un ejemplo vale más que mil palabras: el soldado Fulano se presenta voluntario para limpiar las letrinas. Es un trabajo despreciable pero rápido. Un cuarto de hora de bayeta le permite leer las obras completas de Gógol.
8. El derecho a hojear. Coger cualquier volumen de la biblioteca y hojearlo. Se puede abrir Proust, Shakespeare o Chandler por cualquier parte; seguro que proporciona cinco minutos interesantes.
9. El derecho a leer en voz alta. Leer en voz alta para uno mismo o para los otros es un ejercicio estimulante.
10. El derecho a callarnos. Absoluto derecho a no opinar sobre lo que se ha leído.
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